Hellfest 2022 Parte 1: Beyond this World

Confirmamos que la espera mereció la pena con creces

A Ghost, o los amas o los odias. Personalmente no conecto con ellos, pero mi compañera disfrutó como si de un concierto de las Spice Girls se tratara. Cantando todos los temas y saltando. Un concierto que estuvo hasta los topes y del que los fans salieron siendo aún más fans. El Cardinal y los Ghouls cuentan una historia en el escenario con pirotecnia y disfraces que parecen sacados de una obra teatral, y así lo viven los espectadores. Tocaron por primera vez en directo “Griftwood”, de su último álbum Impera. Acompañado de un coro de monjas Ghost nos regaló un espectáculo memorable.

Puede ser que mucha de la gente que me esté leyendo puede que no entienda por qué “no es opción” perderse a Alestorm. Y se lo preguntan con razón. Pero aquí la que escribe sabe que un “momento verbena” siempre viene bien, y escuchar su pirate metal con un patito gigante hinchable y su nueva estética neón-retro pues es como ese sorbete de limón que te ponen en las bodas para limpiar el paladar cuando pasas de un plato a otro. Te refresca y te prepara para lo siguiente.

Y, sin duda, este primer fin de semana todo lo que tuviera que ver con refrescarse venía que ni pintado ya que se alcanzaron unas temperaturas máximas que llegaron a 40º y mínimas de madrugada sobre 25º. La Hell Fresh ubicada en la Warzone era lo más parecido a estar en el paraíso. Las “fuentes cascada” en las que el agua caía haciendo diseños (los cuales a la noche eran impresionantes ya que se apreciaban por las propias luces de las fuentes) era de las zonas más concurridas del área de los Main. Y puntos de vaporización de agua a lo largo del recinto, más la sombra del  bosque del Kingdom of Muscadet, ayudaban a que la ola de calor se hiciera más llevadera. Cierto es que debido a la alerta por la ola de calor, y a los incendios que sufrieron tiempo antes por esa zona, este primer pase de Hellfest se quedó sin sus fuegos artificiales por precaución, pero no había de qué preocuparse. Desde la organización nos tenían algo preparado… pero eso os lo contamos en la segunda parte 😉

Volviendo a los conciertos, la jornada del viernes estuvo bastante repartida entre el Valley, Altar y Temple. Sacando el impás anteriormente mencionado para disfrutar de los grandes en el escenario principal, este primer día tiene nombre de oscuridad y psicodelia.

Empezando por Elder y su fantástico directo en el que conectaron directamente con el público y del cual antepuse disfrutar de su música dejándome llevar a atrapar su música en mi cámara y terminando con Electric Wizard, banda de la que nunca tengo suficiente y siempre quiero más. Ese puede ser el motivo por el que eché de menos un par de sus temas más conocidos pero se compensó con el aura doom que crearon y que inundaba la carpa. Con sus sonidos pesados y sus letras que entraban como si te estuvieran abriendo lentamente con un cuchillo pero que, más allá de doler, gusta. Son una banda adictiva, atrapante. Quizás esa descripción puede poner los pelos de punta, pero quien los conozca y los disfrute, me dará la razón.

Los franceses Seth nos regalaron un espectáculo de black metal de catálogo. Cadenas, pintura, sangre, calaveras, y un sonido que tan solo puedo describir como romántico para aquellos amantes de la temática «oscura».

Pero antes de que llegara ese momento, Witchcraft a las cuatro de la tarde entraba igual de bien como esa galleta que te comes después de comer. El “éxtasis” del primer día te tiene a tope de un lado para el otro. Quieres verlo todo, disfrutar de todo, pero entonces te encuentras con esta banda a primera hora de la tarde, dejándote ese buen sabor de boca y bajándote las pulsaciones, “obligándote” a disfrutar de ese momento, de frenar. Su música tiene ese poder de ofrecerte paz. Dejándote preparada, en mi caso, para bajar a lo que todavía no sabía que me esperaba en el bolazo de Frank Carter & the Rattlesnakes.

Tras los grandes The Offspring tocó seguir “arriba” gracias a Rotting Christ. La banda helena nunca decepciona. Con más de 20 años de experiencia, esta banda de «dioses griegos» hacen que cualquier persona presente sienta la intensidad y energía en sus temas, definitivamente para repetir. Y sin tomarnos mucho tiempo para descansar, saltamos del Temple al Valley, ya que High on Fire nos espera. Su stoner crudo y sin ataduras era lo que el cuerpo pedía en este día. Y como “antesala” de Electric Wizard, qué mejor que una dosis de black metal. El encargado de ese chute no fue otro que Abbath. No soy una gran fan de este género, pero en un festival de estas dimensiones, con tantos espectros musicales a degustar, es muy difícil que no haya alguna banda que aunque no sea de tu estilo, puedas llegar a disfrutarlo en directo, y una de esas bandas para mí es Abbath. Su presencia en el escenario y el juego de luces, consiguen un ambiente que casa perfectamente con su sonido. 

La noche terminó de vuelta en el Temple. Por si los rituales oscuros que acabábamos de vivir nos supieran a poco, decidimos que Mayhem era lo que nos faltaba como guinda a este primer día. La banda considerada como los fundadores del Black Metal Noruego a la que todo fan del black metal conoce y como era de esperar, la carpa estaba a tope a pesar de ser la 1:00 de la mañana. La oscuridad de la temática de Mayhem se palpaba en el aire, un ambiente oscuro y satánico dividido en tres actos, a modo de obra de teatro con cambios de vestimenta incluídos. Un espectáculo que atrapa al espectador a modo de trance del que no puedes dejar de mirar.