Domingo, el día del Señor… en otras partes del mundo quizás pero aquí en el Hellfest, ¡va a ser que no! Último día de esta edición XV del festival de música extrema con el cartel más grande de la historia se termina, once días en Clisson, y siete días de música imparable. El día de hoy estuvo lleno de emociones; alegría, de haber formado parte de esta edición tan especial, y pena, solo de pensar que después de hoy tendremos que esperar un año entero para volver. Pero para despedirse, Hellfest se aseguró que este día estuviera lleno de talento, con jóvenes como Novelists, Cult of fire, y Alien Weaponry, veteranos como Carcass, Terror, y Pentagram, y como no, grandes cabezas de cartel, entre ellos Avatar, Bring me the Horizon, Sabaton, Metallica, y muchos más.
Empezamos fuerte, con los estadounidenses Midnight, black n’ roll speed metal en toda regla, estos chicos traen al escenario una energía incomparable de principio a fin, ruido, en el mejor sentido de la palabra, empezando con su tema Black Rock’n’Roll, de su album Complete Total Hell, continuaron con un setlist lleno de bombas, el público se volvía loco a la par que el frontman Athenar y el resto de la banda, riffs sucios llenos de energía, vaya manera de empezar este día.
En el Altar nos esperaba Vltimas. Esta superbanda formada por David Vincent (ex-miembro de Morbid Angel), Rune Eriksen (de Aura Noir), y Flo Mounier (de Cryptopsy), nos presentaron su álbum debut Something Wicked Marches In (2019) un black metal siniestro, con una fuerza brutal, y una tecnicalidad inigualable, pero ¿qué se puede esperar cuando juntas a tres leyendas del black metal?
De vuelta al Temple nos encontramos con un set de película, como no de la mano de Cult of Fire. Como si de un ritual se tratara llenaron el escenario de simbología hindú,llenando la carpa de un sonido religioso esotérico, melódico a la vez que extremadamente peculiar, comenzaron el set con su tema Závěť Světu.
Llegó el turno de Terror. Estos estadounidenses veteranos del hardcore bajo el brazo, literalmente arrasaron en este directo, una fuerza brutal, como es de esperar, olas de gente haciendo crowdsurfing, y locura desatada es lo que mejor lo resume.
Nos adentramos en la jungla de personas que es el Mainstage para ver el espectáculo de Avatar, comienzan su set a buen estilo de freak-show, con John Alfredsson (baterías) lanzando rosas de colores al público al son de Je T’aime,…Moi Non Plus, abriendo las puertas al resto de los miembros de la banda. Con el headbanging más épico que vi en siete días de festival arrancan los motores con su famoso Hail the Apocalypse, todo pintaba bien, hasta que después de tres canciones con mal sonido (el micrófono del frontman Johannes Eckerström apenas se oía), desafortunadamente, nos dimos por vencidas, buen momento para descansar y cenar.
En el Temple nos esperaban Mgła, estos polacos encapuchados nunca decepcionan. Comienzan el set con el tema Age of Excuse II, de su álbum más reciente (2019).
Volviendo a los clasicazos nos fuimos al Valley, para ver a nada más y nada menos que a Bobby Liebling. Pentagram son uno de esos grupos que llevan en la escena del metal más tiempo que el 90% de las bandas en el festival, y como se nota. Considerados como uno de los grupos fundadores del Doom este fué un espectáculo para recordar. Liebling vuelve al escenario después de unos meses un tanto turbulentos, y se ve que le tenía ganas; con camiseta de terciopelo azul y el pelo a lo loco, comienza el set como no con Sign of the Wolf, continuando con temas como Be Forewarned y algún tema más actual como Devil’s Playground. A Bobby, con sus 70-y-pico años da gusto verlo, con el espíritu del rock se nace, no se hace.
En el Mainstage nos esperaban en un escenario listo para la batalla (con tanque incluido) Sabaton, y quien los ha visto y quién los ve! La primera vez que los vi en directo fue en un local y apenas había cien personas presentes, ahora básicamente son headliners en festivales. Una cosa está clara, o los amas o los odias, no hay término medio, y para mí personalmente, son uno de esos grupos que me dan mucha nostalgia.
La noche iba llegando a su fin y tras casi morir pisoteada intentando ver a Metallica dejé a mi compañera “sola ante el peligro” y di media vuelta y abrí camino en el mar eterno de personas para ir al Altar, que estaba siendo masacrado por los ingleses Carcass. Los pioneros del goregrind nos regalaron un set lleno de throwbacks, con algún que otro tema más actual entre medias, no podían faltar This Mortal Coil , y Unfit for Human Consumption. Por su parte, y tras sobrevivir a la locura de los todopoderosos californianos, mi socia me contó lo que cabía esperar, Metallica nunca defrauda. Por milagros de la vida consiguió verlos razonablemente cerca asegurando que Hetfield estaba en un estado espectacular y que sonaron increíblemente bien. No dejaron atrás ninguno de sus temas, y escuchar cómo retumbaban temas como “Master of Puppets” en todo el terreno de Hellfest, para ella es un recuerdo que jamás va olvidar. Metallica es uno de esos grandes de todos los tiempos y lo volvió a certificar.
Para poner la puntilla a este inolvidable festival, Hellfest cerró esta XV edición con el mayor espectáculo de fuegos artificiales que vi en toda mi vida. Con un cielo lleno de luces y colores nos despedimos de Clisson otro año más, pero con el mono de música en directo bien abastecido. Diez días inolvidables llenos de talento, de risas, y de nuevos amigos.
¡Nos vemos en el 2023 headbangers!