Entrevista a DESAKATO

Si lo que queréis es una bocanada de aire fresco, sin duda alguna Desakato es vuestra banda. Estos chicos venidos de Asturias no tienen pelos en la lengua para difundir su mensaje por todos los lados que les dejen ¿Es necesario cruzar el charco? Pues se hace; tienen hambre de crecer y nada les frena. Hemos tenido la suerte de hablar con Pablo; voz y guitarra de esta para nada desconocida banda, que desde hace unos años va haciéndose hueco en el panorama musical nacional, y nos descubre un poco más la razón por la cual Desakato y el éxito van de la mano. Tanto si les conocéis, como si sois alguno de esos inconscientes que no, os invitamos a que os acomodéis en vuestro asiento favorito y disfrutéis de esta entrevista.



Antes de nada, quiero darte las gracias por concedernos esta entrevista. Todo el equipo de Epitaph Sea esperamos que tanto tu, como la familia y compañeros estén todos bien. Nos encontramos en una supuesta «vuelta a la medio-normalidad» pero fueron unos meses muy duros, confinados en casa, coincidiendo con la publicación de vuestro último trabajo ¿En qué aprovechó el tiempo la formación? Personalmente, ¿puedes decirme si todo esto acabó dando forma a futuras nuevas letras en las que trabajar?

Durante el confinamiento, estuvimos en contacto todo el tiempo e intentamos mantenernos activos en redes sociales con algún directo con amigos de otras bandas. Personalmente aproveché para crear todo lo que pude, pero cuando escuché y leí lo que había hecho, me di cuenta que no tenía la profundidad suficiente, creo que esto se debe a que el hecho de estar encerrado, no dejaba que mi mente se liberase por completo, así que voy a tirar a la basura todo lo que había hecho.

Como nos comentas, durante el confinamiento habéis estado activos en las redes sociales, promocionando vuestro nuevo disco, haciendo un concierto en streaming o un directo con los chicos de Toundra. Habladnos un poco de eso, ¿cómo es la experiencia de que la única manera de contactar con el público fuera a través de las redes sociales? ¿Es complicado sentir esa misma energía durante un streaming?

El streaming fue algo muy extraño, no estamos acostumbrados a tocar sin público y la verdad es que no se hace fácil, pero teníamos muchas ganas de juntarnos con todo el equipo y de estar juntos, así que fue una experiencia muy positiva de todas formas. Además los beneficios los donamos por completo a nuestros técnicos, que llevaban sin trabajar desde Noviembre que acabó la gira, así que todo quedó en casa.

En marzo de este año sacásteis vuestro nuevo disco «La Miel de las Flores Muertas», creo que únicamente en formato digital. ¿Qué tal está funcionando?

El disco se editó en formato tanto digital como físico y pese a las circunstancias en las que salió estamos recibiendo un feedback realmente bueno. Habíamos puesto mucho en este disco y habíamos arriesgado tanto en la composición como en el sonido y sentir que la gente lo entiende y lo valora es muy reconfortante.



Por lo general vuestras letras son muy directas con un mensaje bastante claro, como en el caso de «Hijo de puta», o «Nin dios nin rey» en este nuevo disco. Sabiendo que otros artistas tuvieron complicaciones con ese tipo de temas, ¿en alguna ocasión os generaron problemas?

Nunca hemos tenido problemas legales, aunque sí que en alguna ocasión alguien se ha sentido ofendido por nuestras letras. Creo que es algo inherente al punk, si no molestas, probablemente no lo estés haciendo bien.

Sin dejar vuestro nuevo trabajo de lado, ¿tenéis pensado sacar algún videoclip para promocionarlo?

La grabación de nuestro video se tuvo que posponer por todo este jaleo, pero sí, retomaremos para después de verano el rodaje.

De los primeros discos a este último se nota una clara evolución, letras más logradas y sonido más elaborado ¿Fue una situación generada de manera natural o, por el contrario, fuisteis buscando esa evolución de manera intencionada en busca de nuevos sonidos?

Es una evolución natural, no escuchamos la misma música ahora que cuando teníamos 15 años, así que intentamos dejarnos influir todo lo que podemos por las músicas nuevas que vamos descubriendo, creo que así los discos suenan más frescos. Además tenemos la suerte de tener un público que no sólo entiende nuestra evolución, sino que espera ese cambio, una vuelta de tuerca y nosotros nos sentimos muy cómodos ahí.

En 2018 hicisteis una gira de conciertos por Los Ángeles y México, ¿cómo describirías esa experiencia?

Salir de tu país de gira siempre es increíble, a nosotros nos hace más fuertes como grupo, y nos dota de experiencias que mejoran nuestra relación como amigos y como músicos. Además siempre está bien conocer gente y nuevas formas de ver la vida y la música, fue una experiencia única.

¿Qué tal fue encontrarse con Jhonny Knoxville en la playa? Tuvo que ser realmente curioso vuestro encuentro, espero que sea un fan más de la banda.

Es un tipo muy cercano, estuvimos un rato charlando con él y la verdad es que nos sorprendió mucho encontrarle.

Tú y Pepo sois, a parte de compañeros en la banda, también hermanos. Si pensamos en otros ejemplos como vosotros se me vienen a la cabeza los hermanos Gallagher (Oasis); tiene pinta de no ser tarea fácil conciliar esas dos vidas, laboral y familiar. ¿Es difícil conseguir el equilibrio? ¿Cómo lo lleváis?

Sinceramente nos llevamos muy bien, normalmente solemos estar de acuerdo casi siempre en las decisiones del grupo, tenemos gustos muy parecidos y no entramos en conflicto fácilmente, eso sí, cuando entramos… Todo es mucho más difícil con tu hermano, se magnifica, pero en general llevamos muy bien el hecho de ser hermanos, y creo que esa compenetración que tenemos también se plasma en los directos.

Con el éxito que teneis, me consta que seguís siendo unos chicos con los pies en la tierra y con las amistades de toda la vida. ¿Cómo conseguís evadiros para que eso no cambie?

El proceso de ir llegando a más gente ha sido muy paulatino desde los inicios, hemos tenido que comer mucha mierda y tocar en sitios muy incómodos y para mucha gente. Creo que eso es lo que te hace valorar realmente lo que tenemos y que no nos volvamos unos gilipollas.

Tuve la oportudidad de veros en el 2016 en el Resurrection Fest y en el 2017 en el festival Revenidas. También tuve la suerte de veros en una sala «perdida» en el norte de Galicia en vuestra gira «La Teoría del Fuego». Tenéis unos directos cargados de energía en los que cantar hasta quedar sin aliento es la única opción. ¿Cuál dirías que es, de todos los que lleváis a vuestras espaldas, el concieto que sin duda recuerdas de manera personal con más cariño? ¿El mejor recuerdo como formación?

Recuerdo la presentación de nuestro segundo disco en la sala OTTO de Gijón. Creo que fue la primera vez que llenábamos una sala de personas que querían vernos y que iban a pagar para ello, hubo un ambiente espectacular y mucha energía en aquel concierto.

Sois una banda joven y se podría decir que llegasteis lejos en poco tiempo. ¿Qué sentisteis las primeras veces que compartisteis backstage en festivales como el Resurrection o el Viña Rock con bandas con las que habéis crecido? ¿Es difícil dejar cerrado con llave al fan que habita en cada uno cuando tienes delante ídolos musicales?

Es un orgullo compartir escenario con bandas a las que admiramos, pero ahora ya estamos acostumbrados a eso. Lo que todavía me parece mágico es ver la emoción con la que nos recibe la gente cuando salimos a tocar, y a veces, me veo reflejado en esa gente, me pongo en su lugar, cuando yo voy a un concierto de alguien al que admiro y ver que él está sintiendo eso mismo, me parece increíble.



¿Alguna banda con la que te gustaría que Desakato compartiera escenario?

Miles de bandas, creo que ya hemos cumplido todos nuestros objetivos en ese aspecto. El hecho de haber tocado con Bad Religion, con Berri Txarrak o con Sepultura, por ejemplo, nos deja ya bastante satisfechos en ese aspecto.

Acabáis de tocar en los conciertos que el Tsunami Xixón oganizó por la ciudad. ¿Qué sentiste al volver a subirte a un escenario tras tantos meses sin haber podido hacerlo?

Fue como volver a nacer, necesitamos tanto la música que no podemos vivir sin ella y este año fue cuando más tiempo hemos estado sin tocar, casi nueve meses, así que te puedes imaginar la emoción que sentimos ahí arriba.

Me gustaría saber, para finalizar; en cuanto nos dejen volver a una normalidad «real, ¿qué planes de futuro tenéis? ¿Hay algún sitio donde os gustaría tocar?

Queremos volver a la vieja normalidad, la nueva nos parece una mierda. Espero que todo esto pueda volver a ser como antes, viajar con mis amigos, conocer sitios nuevos y gente nueva y dar a conocer mi música en otros países, con eso me conformo.

Muchísimas gracias por tu tiempo Pablo. Tanto yo, como todo el equipo de Epitaph Sea os desea lo mejor. ¡Esperamos veros pronto en la carretera!