WHO THE F*** IS THAT GUY?

Hoy os traemos un documental diferente

¿Quién no ha visto documentales de sus bandas favoritas, de la grabación de tal o cuál disco, o sobre figuras icónicas de nuestra música como Lemmy o Freddie Mercury? Pero pocas veces se nos muestra la vida de las personas que se encuentran debajo de los escenarios, rodeados de contratos o buscando bandas emergentes. Algunos de estos nombres han sido fichas de dominó en una hilera, sin las que muchos grupos de los que llenan estadios en buena parte del globo, jamás hubieran llegado a la cima.

Hoy os hablaremos del documental “Who The Fuck Is That Guy?”, que cuenta la historia de Michael Alago, un puertoriqueño abiertamente homosexual desde su adolescencia que pasó de trabajar en una farmacia a ser un ejecutivo musical de renombre durante los años noventa. Michael fue el responsable de que bandas como Metallica hayan llegado a donde están hoy en día.



Quizás lo más sorprendente de este documental es como se invierten los papeles. Estamos acostumbrados a ver a magnates de la industria hablando de las virtudes de los artistas pero, hasta ahora, al menos un servidor; no habíamos tenido ocasión de ver a los músicos en escena hablando de un A&R. Un basto elenco de músicos de bandas como Metallica, White Zombie, Pantera, Sex Pistols o la mismísima Cindy Lauper, hablan de Michael y recuerdan la escena en Nueva York en los ochenta y principios de los noventa y el estado de la industria musical por aquel entonces.

Se trata también durante el metraje de la homosexualidad de Michael Alago y de que manera influye en su carrera para abrirse paso en un mundo, como es el del Rock y el Heavy metal, no siempre tan inclusivo y tolerante como nos gustaría. Contando con el hándicap de que nos encontramos unos treinta años atrás.


Lars, ¿eres tu?

El documental está dirigido por Drew Stone, que cuenta en su currículum con videoclips para bandas como Agnostic Front, Madball, Sick Of It All o Biohazard entre otras. “Who The Fuck Is That Guy?” quizás no sea un trabajo disfrutable para cualquiera, pero si quieres hacerte una idea de lo que era Nueva York y sus salas de conciertos en los años ochenta y principios de los noventa en el ámbito del Punk, el Rock and Roll o el Heavy Metal, son 72 minutos muy interesantes. Con la garantía que otorgan los testimonios de los principales actores involucrados así como videos y fotografías del archivo de Alago.

En esta época en la que añoramos los conciertos más que nunca puede ser un buen ejercicio recordar como eran las cosas hace algún tiempo en labios de sus protagonistas. Aunque hayan pasado solo algunos años, la industria musical y nuestro acceso a la música poco tienen que ver con aquel entonces.