Resurrection Fest 2024: Catarsis sonora y fuego sagrado en Viveiro.

Resurrection Fest 2024: Catarsis sonora y fuego sagrado en Viveiro.

El primer día oficial trajo un aluvión de actuaciones memorables. En los escenarios
secundarios, destacaron Knosis, el nuevo proyecto de Ryo Kinoshita (ex-Crystal Lake), que
envolvió a los presentes con un sonido oscuro y técnico; y Paleface Swiss, que arrasaron con
su deathcore visceral.
En el escenario principal, Crystal Lake reafirmó su estatus como uno de los grandes
representantes del metalcore japonés. Pero el gran protagonista fue Bring Me The Horizon,
cuya actuación superó todas las expectativas. Visuales futuristas, sonido impecable y un
setlist intergeneracional con himnos como “Can You Feel My Heart” o “Drown” coronaron
uno de los mejores shows de toda la historia del festival. El público se entregó por completo.
Fue algo más que un concierto: fue una experiencia inmersiva.

El viernes estuvo marcado por la lluvia, pero ni el clima logró empañar la jornada. Corey
Taylor, en solitario, fue uno de los grandes reclamos. Con un carisma desbordante y un
repertorio que mezcló temas nuevos con clásicos de Slipknot y Stone Sour, demostró por
qué sigue siendo uno de los grandes frontmen del rock moderno.
The Offspring se encargó de avivar la nostalgia con una buena dosis de punk rock
californiano, mientras que Sôber representó al rock nacional con solvencia y elegancia. Y
para cerrar el día con contundencia, Accept ofreció una lección de heavy metal clásico que
supo a gloria para los amantes del género.

El último día fue, sin lugar a dudas, el más variado y emocionante. Desde la explosiva
presentación de Hanabie, combinando metalcore con estética pop japonesa, hasta la
devastadora actuación de Slaughter to Prevail, cuyo vocalista Alex Terrible demostró ser
una fuerza de la naturaleza, el festival vivió su clímax emocional.
BABYMETAL aportó espectáculo, color y sincronicidad absoluta en un show que fue tan
potente como adorable. Pero el momento más viral del fin de semana llegó con su
colaboración junto a Electric Callboy en “RATATATA”. La fusión entre j-pop metalero y
electrónica fiestera fue una locura colectiva que quedará grabada en la memoria del Resu.
Por su parte, Electric Callboy ofreció uno de los sets más divertidos y surrealistas del
festival, con temas como “Hypa Hypa” y “Tekkno Train” desatando una rave metalera de
proporciones bíblicas.
El cierre llegó con los legendarios Megadeth, que con precisión quirúrgica repasaron
décadas de thrash metal, y Avenged Sevenfold, cuya puesta en escena cinematográfica y
setlist grandilocuente sellaron una jornada impecable.
El momento más emotivo, sin embargo, fue para Sum 41, quienes en su gira de despedida
ofrecieron una actuación cargada de agradecimiento, energía y muchas lágrimas. El adiós
definitivo de una banda clave en el ADN del Resurrection.

Como cada año, el Resurrection Fest fue mucho más que música: fue un espacio de
encuentro, de comunidad. Desde los mercados alternativos hasta las zonas de descanso
frente al mar, pasando por los talleres, el arte urbano, el skatepark y los food trucks, el
festival volvió a demostrar que es una experiencia integral. Un lugar donde se respira
respeto, diversidad y pasión por la cultura alternativa.

Resurrection Fest 2024 no fue una simple edición más. Fue un testimonio vivo del estado
actual de la música pesada: diversa, inclusiva, potente y emocional. En un mundo cambiante,
el Resu se mantiene fiel a sus raíces sin dejar de mirar al futuro. Y eso, precisamente, es lo
que lo hace eterno.

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