MEGADETH – Devil’s Island

Dave Mustaine nos lleva a la Isla del Diablo.

Septiembre del año 1986, Megadeth lanza Peace Sells…But Who’s Buying?, su segundo álbum. Podríamos hablar de que en esta portada aparece Vic Rattlehead para quedarse como mascota de la banda, también de la época oscura de Dave Mustaine y los suyos con las drogas, que terminó con Chris Poland y Gar Samuelson (guitarra y batería) despedidos tras el tour promocional. Pero de lo que os vamos a hablar es del cuarto tema de este disco: Devil’s Island.

En esta canción Dave se pone en la piel de un preso escribiendo en primera persona. El condenado se encuentra en una isla contando sus últimas horas antes de ser ejecutado. ¿Qué hay de real en esta historia? ¿De qué isla nos están hablando?


La Isla del Diablo era como se conocía comúnmente la colonia penal francesa de Cayenne. Esta isla rocosa de vegetación tropical tiene 14 hectáreas, y forma parte de un grupo de tres islas (Islas de la Salvación), las cuales están ubicadas a unos 11 km de la costa de Guayana Francesa y a unos 48 kilómetros de Cayenne, la capital de este territorio.

En 1851 el mismisimo Napoleón III, ordenó que se construyera aquí una colonia penal con dos objetivos, el primero era descomprimir el sobrecargado sistema carcelario francés que está llegando a su límite con prisiones sobrepobladas y el segundo el de poblar la colonia de Guayana, la única que Francia poseía en sudamérica. Algo muy similar al sistema ideado por los británicos en Australia.

Esta cárcel funcionó desde el siglo XIX hasta bien entrado el siglo XX. Debido a su aislamiento dos tipos de prisioneros eran seleccionados para la nueva cárcel, los residentes que volvían a caer en el delito y los presos políticos. A los pocos años de inaugurarse y gracias a la abundancia de enfermedades tropicales, la escasa asistencia sanitaria, la violencia entre presos y la inhumanidad con la que eran maltratados sus prisioneros, esta prisión ganó su terrible fama y su singular apodo. Ningún convicto quería terminar allí y se decía que la única manera de salir de allí era muerto, algo que parece real, porque según las estadisticas en sus peores años, la isla del diablo tenía una tasa de mortalidad superior al 75%. Si bien existían celdas, los prisioneros están sueltos por la isla, tentados a nadar las peligrosas aguas que lo separaban de la costa para después recorrer kilómetros por la selva impenetrable, una misión casi imposible de lograr.

Estado actual de la Isla del Diablo.

Desde 1852 hasta 1953, el año en que cerró definitivamente, llegaron a pasar por aquí más de 80.000 prisioneros. La mayoría de los prisioneros regresaron a Francia, aunque algunos decidieron quedarse en la Guayana Francesa.

Hoy en día en estas islas presidios son uno de los principales atractivos turísticos de la Guayana Francesa y uno de los legados más importantes de su historia. Sin embargo, la isla del Diablo está totalmente deshabitada y para llegar a ella tendrás que alquilar un bote a alguno de los lugareños dispuestos a hacer la travesía.

La inspiración de Mustaine para escribir la letra nace con «Papillon«, una novela autobiográfica escrita por Henri Charrière y publicada en 1969. En ella se narra cómo el autor, apodado «Papillon» (mariposa en francés), trata de fugarse de la Isla en varias ocasiones hasta conseguirlo finalmente. En 1973 Franklin J. Schaffner lleva al cine la novela con gran éxito.

Póster de la última adaptación cinematográfica.

En 2017 es adaptada a la pantalla nuevamente por Michael Noer con Charlie Hunnam y Rami Malek como actores principales. Te dejamos AQUÍ el trailer de la película.


DEVIL’S ISLAND

The light that fill my lonely cell,
Is blocked out by the key,
That locks the door to this hell,
The place they wanted me.
Time’s racing like the wind,
Execution’s near.
Oh Lord, I wait for death,
And yes, I have no fear.
I recall that night, my every breath,
And step along the way.
Closed my eyes, walking,
As danger paved the way.
The devil and the darkness
Let her evil wander free.
And here on Devil’s Island,
The final stop for me.
Devil’s Island! Devil’s Island!
Oh there’s no escape,
The sea is full of sharks.
The tides take you way

And smash you on the rocks.
The sun is shining,
But feel not today,
Its warmth, it’s dying,
And fading away.
Devil’s Island! Devil’s Island!
Oh hear the call,
From the grave beyond
Oh so pernicious,
Her soul could, it creates song.
As there is no man that is
Here upon the earth,
Able to terminate our
Noisome will since birth.
The priest that reads the sermons,
Is walking next to me,
To the stake, my last request,
To have her burn with me.
But so it did, the heavens opened,
Rain began to fall.
The final judgment came.

And was spread before you all.
Final Judgment!
Old, weak, and feeble,
But the lesson taught to me,
To stay away from evil,
She doesn’t care for me.
She haunts me in my sleep,
Though I tore that page away.
And here on Devil’s Island,
I’ll always have to stay.
Devil’s Island! Devil’s Island!

Here I am
Devil’s Island! Devil’s Island!