El Resurrection Fest desembarcó con energía en A Coruña de mano de Amon Amarth y Machine Head

El Resurrection Day congregó en la ciudad gallega a miles de fans del metal, que disfrutaron del "Vikings & Lionhearts Tour" encabezado por ambas bandas

Mucho llevaba la ciudad de A Coruña (y alrededores) esperando por una velada de metal de este calibre. A pesar de no haber abundantes eventos internacionales del género en la ciudad, el Coliseum ha sido testigo a lo largo de su historia de shows de bandas legendarias como Iron Maiden, Slayer o Megadeth, entre otras muchas.

Sin embargo, y tras una pandemia que resquebrajó los cimientos de la industria musical hasta este 2022, A Coruña quedó huérfana de grandes eventos de géneros alejados del mainstream. Pero este Resurrection Day, con Amon Amarth y Machine Head al frente y con The Halo Effect como banda invitada, pusieron a cero el contador tras brindar una noche sencillamente espectacular y con una producción impresionante, incluso para no ser una gira de grandes escenarios.

Gente llegada de muchos puntos Galicia se agolpaba en las taquillas más de media hora de la apertura de puertas en una señal inequívoca de las ganas que había de un concierto de estas características. Y, para poner en marcha la cita, los suecos The Halo Effect subieron al escenario en lo que fue el primer concierto de esta banda para la mayoría de los presentes. Eso sí, buena parte había visto ya a sus integrantes, puesto que la banda está formada por integrantes de In Flames y por el vocalista de Dark Tranquility, Mikael Stanne. The Halo Effect dieron un concierto a la altura de una banda veterana, aunque lejos de la puesta en escena que llevaban los headliners de la cita. De hecho, los suecos tocaron confinados en la parte frontal del escenario, estando fácilmente un 75% de la superficie con el setup de Machine Head ya montado tras la lona de los suecos.

Porque, efectivamente, Machine Head aterrizó en A Coruña con una contundencia arrolladora. A los anteriores conciertos que ofrecieron en Galicia (concretamente en la sala Capitol de Santiago) se les sumó una producción brutal, con una cantidad de fuego que literalmente elevaba la temperatura de los fans allí presentes. Con una formación diferente, pero con Rob Flynn como eterno frontman, la banda californiana hizo un cuidadoso repaso por su discografía mientras no dejaban de exigir circle pits y que todo el mundo armase un buen pollo hasta que, finalmente, explotaron los cañones de confeti mientras sonaba Halo segundos antes del fin del bolo. Si la noche fuese un combate entre Machine Head y Amon Amarth, los estadounidenses serían los vencedores.

No quiere esto decir que Amon Amarth no estuvieran a la altura, porque lo estuvieron y porque sorprendieron. La producción fue un absoluto espectáculo. Los cambios entre canciones, el barco, las peleas vikingas sobre el escenario durante el concierto… Una absoluta delicia para los fans del género lo que propusieron estos dignos súbditos de Odín, que no dudaron en brindar con sus cuernos vikingos de cerveza con todos sus entregados fans. Un espectáculo en lo musical, en lo visual y hasta en lo emocional que dejó a todo el mundo con un gran sabor de boca y deseoso de que no tarde tanto en producirse una cita de este calibre por estas tierras.